Refranes

En boca cerrada no entran moscas
Para evitar problemas es mejor callar que hablar de más.
A caballo regalado no se le mira el diente
Si recibes un regalo no le busques defectos. Sé cortés y agradecido con quien te
lo ha ofrecido.

A cada pajarillo agrada su nidillo
Cada uno tiene preferencia por aquello que es suyo, principalmente por su casa, aunque sea humilde.

Aunque la mona se vista de seda, mona se queda
Mejorando nuestra apariencia externa, no lograremos encubrir nuestros defectos.

Caballo grande, ande o no ande
Crítica a los que, etre dos objetos, eligen el de mayor tamaño sin considerar su calidad.

Cría cuervos y te sacarán los ojos
Simboliza la ingratitud. Alguien te lo podría decir si le devuelves mal por bien.

Vale más pájaro en mano que cien volando
Más vale tener poco, pero seguro, que arriesgar por tener más.

Una golondrina no hace verano
Un indicio no basta para sacar conclusiones sobre algo en concreto; has de contar con más pruebas.

Trabalenguas

Tengo una gallina pinta,
piririnca, piriranca,
con sus pollitos pintos,
piririncos, pirirancos.

Si ella no fuese pinta,
piririnca, piriranca,
no criaría pollitos pintos,
piririncos, pirirancos.

Anónimo

Tengo un caballo sin crin,
taralirolán, taralirolín.
Si a mi caballo, la crin creciera,
taralirolín, taralilolera,
no sería el caballo mío como debiera.

Ilusionarium

Poesías

Manuel Felipe Rugeles

Luz, caballito del monte

Luz, caballito del monte.
Luz, caballito del alba.
Cola de raudo arco iris,
sonoros cascos de plata.

Por los valles, por los cerros,
por las montañas más altas.
Con miedo corre la niebla
a esconderse cuando pasas.

Una amazona de fuego
cabalga sobre tus ancas.
Luz, caballito del monte.
Luz, caballito del alba.

El pájaro carpintero

El pájaro carpintero
se sabe labrar su nido
con el acero del pico
en la copa de los cedros.

Labrando su nido canta
la gloria de ser obrero.
Se alimenta con el trigo
que recoge en los graneros.

Va de paisaje en paisaje
estrenando nube y cielo.
Saltando por las cisternas
azules del campo abierto.

En vez de malva y jacinto
lleva un plumaje de incendio.
Su pico dentro del agua
se pone a pescar luceros.

¡Ay, La vaquita de ordeño!

¡Ay, la vaquita de ordeño!
Luz de la mañana y verde
mansedumbre en todo el campo.
Suelta va la vieja copla
sobre los lentos rebaños.

¡Ay, la vaquita de ordeño,
tan mansa, tan silenciosa!
¡Cómo lame al becerrito
y cómo mueve la cola!

Panzuda y con esos ojos claros
que el cielo retratan,
¡ay, cómo todas las tardes
vuelve del campo a la casa!

¡Ay, la vaquita de ordeño,
con las dos orejas blancas
y un lucerito en la frente!
¡Parda piel y negras manchas!

Fernando Luján

El caracol, la luciérnaga y el grillo

Qué dichoso el caracol
que tiene un casco de vidrio
y duerme bajo la col.

Más dichosa la luciérnaga,
que por las noches alumbra
con una verde linterna.

¡Pero más dichoso el grillo,
porque sabe una canción
para dormir a mi niño!

La abeja, la araña y la mariposa

Qué dichosa la abeja
que trabaja y trabaja
y de nada se queja.

Más dichosa la araña
que teje su tela
y a las moscas engaña.

¡Pero más dichosa la mariposa
que de todos los insectos
es la más hermosa!

Federico García Lorca

El lagarto está llorando

El lagarto está llorando.
La lagarta está llorando.
El lagarto y la lagarta
con delantalitos blancos.

Han perdido sin querer
su anillo de desposados.
¡Ay, su anillito de plomo,
ay, su anillito plomado!

Un cielo grande y sin gente
monta en su globo a los pájaros.
El sol, capitán redondo,
lleva un chaleco de raso.

¡Miradlos qué viejos son!
¡Qué viejos son los lagartos!
¡Ay cómo lloran y lloran,
¡ay!, ¡ ay!, cómo están llorando!

Carmen Gil Martínez

La caracola

La caracola,
de carambola,
caracolea
con la marea.

De una cabriola
sube a una ola.
Baja deprisa,
le da la risa.

La caracola,
de carambola,
llega a la arena
para la cena.

Adivinanzas

Orejas largas, rabo cortito;
corro y salto ligerito.

Solución: el conejo

Cargadas van, cargadas vienen
y en el camino no se detienen.

Solución: las hormigas

Tiene famosa memoria,
gran tamaño y dura piel
y la nariz más grandota,
que en el mundo pueda haber.

Solución:el elefante

Soy un animal rarito.
Pongo huevos, tengo pico
y mis patas son de reptil.
Soy mamífero, ¿es posible?
Ya te digo yo que sí.

Solución: el ornitorrinco

¿Te ha gustado? ¡Compártelo! y, si quieres, déjanos un comentario.
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Pin on Pinterest
Pinterest
Share on Google+
Google+
Email this to someone
email